Esta es la pregunta que me he hecho tras leer las restricciones que se han establecido en una zona natural de alta demanda en Madrid.
Más allá del caso concreto, esto pasa en todas partes. No sólo los aforos de las zonas naturales, áreas recreativas de montaña o parques naturales están controlados, sino que cada vez son más estos controles y cada vez son más las restricciones de uso de las zonas más silvestres de nuestros campos y montes con el objetivo de preservar a las especies autóctonas amenazadas o en riesgo de extinción local.
Siempre he dicho, y lo mantengo, que la Biodiversidad es beneficiosa para todos, y que nos ayuda a tener mejor calidad de vida.
Aun así, no puedo evitar preguntarme si las restricciones de acceso y escalada en La Pedriza en Madrid afectan al contacto de las personas con la Naturaleza y por tanto mientras por un lado se protege a especies importantes para la biodiversidad, por otro se está limitando la vinculación Persona-Naturaleza y eso perjudica la concienciación social.
Es más, si protegemos tanto a la Naturaleza que no podemos disfrutar de ella, ¿volveremos a alimentar un sentimiento de inutilidad de la misma?
En el caso particular de La Pedriza en Madrid cuenta todo el año con restricciones de acceso. Ahora de marzo a julio ambos inclusive se limita aún más, y sobre todo la práctica de la escalada para proteger las zonas de cría de aves tan importantes como el águila real (Aquila chrysaetos), buitre leonado (Gyps fulvus), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y halcón peregrino (Falco peregrinus).
Me pregunto cómo conseguir la óptima conservación de la Naturaleza con un mantenimiento de su disfrute y de la concienciación de la necesidad de un equilibrio entre la Humanidad y lo Natural.
Nada más por hoy. Espero que compartas esta edición en tus RRSS o por correo a quien le pueda interesar. ¡Hasta pronto!